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Enrique Márquez: “La convivencia entre CNE, TSJ y Contraloría es muy difícil”

El rector del Consejo Nacional Electoral, Enrique Márquez, hace un balance después de los comicios regionales del 21 de noviembre. Asegura que el Tribunal Supremo de Justicia es un problema para la estabilidad del país. "Si en Barinas no hubiera intervenido el TSJ se habría proclamado a alguien: al ganador", dice

Para Enrique Márquez, uno de los cinco rectores del Consejo Nacional Electoral, lo ocurrido en el estado Barinas durante las recientes elecciones regionales del 21 de noviembre, empañó un proceso que, a grandes rasgos, transcurrió de mejor manera que en elecciones anteriores, haciendo claro énfasis en circunstancias que ocurrieron en el pasado donde el Estado en manos del chavismo actúa de manera avasallante violando las leyes que rigen los comicios en Venezuela.

“Debo decir que si no hubiese ocurrido lo del estado Barinas, hubiésemos quedado mucho mejor. Ese fue un lamentable acontecimiento que, yo en lo personal, creo que el Estado y el CNE han podido evitar. Creo que fue mal manejado por los poderes del Estado. Hubiera ayudado a que la imagen del CNE saliera tal y como había salido antes de ese acontecimiento y que es como el mismo informe de la Unión Europea y el Centro Carter lo recoge, es decir, una elección aceptable con problemas políticos, y es indudable que todavía existen esos problemas políticos en el país”, indicó.

Dijo, además, que en Venezuela no hay una “democracia perfecta” y que quedaba mucho por hacer. También que el CNE tiene mucho que hacer para poder ocupar cada vez más su rol del poder electoral.

“Todavía tenemos muchas interferencias de otros poderes. Podemos mejorar y vamos a mejorar. Mi función aquí no es destruir la institución sino trabajar por construir y alcanzar la confianza de la gente. Yo en lo personal no estoy contento. Pudimos hacer más como institución”.

– ¿Cómo se convive con el TSJ?

– “No estoy de acuerdo con lo que ocurrió en el seno del CNE. En el directorio yo salvé mi voto en cuanto al acatamiento de esa sentencia. Considero que no se debía acatar porque el proceso de totalización y postulación no puede ser detenido por nadie. Ahora, si se proclamaba a un ganador y alguien impugnaba en la instancia judicial, esto habría generado ajustes o cambios, pero el CNE tenía que proclamar”.

La Policía Bolivariana de Nicolás Maduro tomó Barinas para impedir las protestas. Foto Miguel ZAMBRANO / AFP

Indicó que la convivencia con el TSJ y la Contraloría es muy difícil, porque están tomando decisiones que inciden en el comportamiento y la imagen del CNE.

Cree que, a corto plazo, tiene que haber una reflexión sobre el papel del CNE y del resto de los poderes del Estado para que se genere más autonomía y que el ente comicial pueda cumplir con sus funciones.

Agregó que estuvieron a punto de formalizar la proclamación de Freddy Superlano y que no es aceptable que se siga utilizando la inhabilitación política, porque entre otras cosas, la contraloría no le está dando el derecho a la defensa a nadie. “Te abren un expediente y no te das cuenta. Luego te sancionan y no te permiten demostrar tu inocencia. Esa es otra figura que debería desaparecer”, aseguró Márquez.

– ¿Hubo imposiciones desde el Poder Ejecutivo para migrar a Jorge Arreaza y Claudio Fermín hacia Barinas?

“Esto no es nuevo. Para la elección del 21 de noviembre hubo cerca de 3.200 candidatos migrados a solicitud de los partidos. Por ejemplo, hay un candidato a concejal del municipio tal, pero no vota ahí. Entonces esto forma parte de los acuerdos entre el CNE y los partidos. Todos los partidos se han visto beneficiados. El CNE lo ha hecho a petición de los partidos. Yo en lo personal no estuve de acuerdo, pero el cuerpo sí y se hizo. No creo que sea la gota que derrame el vaso”.

– ¿Lo ocurrido en la reciente elección es la continuación de lo que hemos vivido durante años con el CNE? ¿O cree que hubo menos incidencias negativas de cara a los venezolanos?

“Yo percibo avances sobre todo desde el punto de vista técnico. Las auditorias que se hicieron a petición de todos los actores dan muestra de un sistema muy robusto.

Aquí se aceptaron resultados en alcaldías por 30 o 50 votos. ¿Qué significa? Que el sistema de votación, escrutinio y totalización es robusto. Es seguro, eso es un avance. Quedó demostrado y no hubo mayores denuncias de violaciones al secreto del voto”.

“Desde el punto de vista de la organización, fue una buena elección. Hay avances. En lo político, en mi opinión, fue una elección más balanceada, con menos abusos de parte del poder nacional, regional o municipal. Los traumas tienen que ver, no con el CNE, sino con otros poderes. Si en Barinas no hubiera intervenido el TSJ se habría proclamado a alguien, al ganador, y eso hubiera generado más tranquilidad, porque la intranquilidad aparece al sentirse vulnerados. Aquí se proclamaron 335 municipios sin traumas, el perdedor reconoció. Se proclamaron 22 gobernaciones sin traumas”.

Las reformas por venir

Márquez aseguró que hay planes de reformas en el CNE. Impulsarán reformas a la Ley del Poder Electoral, la Ley Orgánica de Procesos Electorales, la Ley de Partidos Políticos, una ley para el control del financiamiento de los partidos políticos y otra para el tema gremial y sindical. Cree que estas reformas les permitirán ser más eficientes en el tema electoral y mejorar la confianza.

Manifestó que las instituciones en Venezuela tienen muchos enemigos. “A mí se me ha pedido que actúe como un kamikaze dentro del CNE y que me convierta en un destructor de la institución. Yo digo que no vine a eso. Es un camino difícil la reinstitucionalización y fortalecimiento de una institución en la cual tenemos que creer los venezolanos, porque si no creemos en la institución del voto, entonces cómo vamos a dirimir nuestras diferencias. Nadie dijo sería fácil. Estamos en medio de una crisis política vigente, más vigente que nunca. En Venezuela hay dos presidentes, uno reconocido internacionalmente y otro que gobierna realmente. Hay dos parlamentos. Es decir, hay una crisis política. Y reconstruir nuestra institución es tratar de hacerlo en medio de un bombardeo masivo”.

Excesiva presencia militar

– ¿Por qué tanta presencia militar en un proceso civil como el 21 de noviembre?

– “Desde que la democracia volvió se acordó que los militares serían custodios de todo el material electoral. Eso no ha cambiado. Yo planteo que aún hay que hacer mucho en esa materia. No planteo el retiro de la fuerza armada, yo planteo un papel institucional como la mayoría lo tiene. Pero hemos tenido inconvenientes que pudieron haber sido subsanados y no se hizo.

Hay que mejorar. La Fuerza Armada que tenemos tampoco es la más óptima. Yo pienso que de pronto el mundo civil no está preparado para hacer una elección sin la Fuerza Armada todavía. Dejo esa interrogante, ¿estamos listos para eso? ¿Cómo lograrlo con instituciones tan débiles como las que tenemos todavía?”.

– ¿Usted cree que la presencia militar incide en la decisión del elector de ir a votar o no?

– “Claro que puede incidir. Hay mucha gente que no quiere ir a votar, simplemente porque se siente desmotivada. Ahora, yo no creo que los militares sean los causantes de la abstención. Creo que es la clase política porque quien sale a buscar a la gente para que salga a votar no son los militares, son los partidos políticos. Si un partido político se dedica a denigrar del árbitro, ¿cómo va a sacar a la gente a votar con ese árbitro?”.

“Es muy fácil señalar al CNE pero ¿qué está haciendo la clase política? ¿aprovechando las oportunidades? Yo creo que no”.

Un CNE con capacidades

Para el rector Enrique Márquez, su llegada al CNE cambió su percepción en cuanto a la parte técnica de la institución. Indicó que tienen la capacidad para hacer la elección con solvencia. Sin embargo, manifestó que el personal está muy maltratado por la crisis, “como todos”.

Dijo que aunque hay carencias en el recurso humano, el que está tiene la capacidad de sacar una elección adelante. Denunció la falta de equilibrio en todas las dependencias del CNE, que afecta sobre todo en la relación con los partidos políticos.

Destacó el papel que jugó hasta ahora el presidente Pedro Calzadilla, porque a través del dialogo ha logrado el consenso dentro del CNE.

La solución a la crisis

– Usted dijo que el problema de Venezuela es político. ¿Cómo se resuelve desde el CNE? ¿Con elecciones presidenciales o con referéndum revocatorio?

“Hay una crisis económica y social en Venezuela, pero el origen es la crisis política, y los responsables son la clase política venezolana. Hace cinco años el país no estaba así políticamente. Había una asamblea nueva con muchísimo poder, pero no estábamos así. Estos últimos cinco años han sido muy complicados y es la clase política la que se ha equivocado. Hablo de toda la clase política. De lado y lado ha habido errores”.

¿Cómo corregir eso con una elección? No se corrige con una elección. Se corrige con una actitud permanente de diálogo alrededor de todo, de todas las instituciones, no solo del CNE. aquí tiene que haber justicia y tiene que empezar por el Tribunal Supremo de Justicia. Aquí el ciudadano se siente indefenso. Eso no se corrige con una elección porque el desbalance va a continuar, gane uno u otro, la realidad política continua”.

Cómo incidir en esa realidad política, los tribunales, las instituciones. La constitución tiene muchísimos problemas de vigencia en cuanto al ejercicio de todos los poderes.

Hay que restituir la constitución, que el país se meta dentro de la constitución, todo el país. Eso no se logra con una elección. Esto no es tan sencillo como invocar una elección y cambiar el país.

El problema de Venezuela no es un hombre o dos, somos todos. Y eso nos debe llevar a un proceso de reflexión profunda en función de reconstruir este país”.

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