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Deterioro de la vía Mamo-Chichiriviche ahuyenta a turistas del oeste guaireño

En 2007 fue la última vez que los 33,7 kilómetros de la carretera fueron repavimentados. Desde entonces, las lluvias y la falta de mantenimiento han erosionado varios tramos, lo que preocupa a los operadores playeros del oeste de la región. La vía bordea un frente marino y montañoso, propenso a derrumbes.

La Guaira. Miles de caraqueños y habitantes de otros estados centrales del país aprovechan la temporada decembrina para viajar a La Guaira.

Dada su ubicación, el Litoral Central es la opción de esparcimiento por excelencia y proximidad. Sin embargo, para visitar las ensenadas marinas, disfrutar del sol, las palmeras y hasta alojarse en posadas turísticas del oeste del Litoral Central, hay que sortear el deterioro del pavimento.

Situación que se agrava por la ausencia de electricidad, derrumbes montañosos y la falta de vigilancia policial en la carretera entre Mamo (parroquia Catia La Mar) y Chichiriviche (parroquia Carayaca).

En el último poblado, que los litoralenses conocen como «Chichiriviche de la costa» (para diferenciarlo de su homónimo en el estado Falcón), sus moradores claman por la repavimentación de los 33,7 kilómetros de vialidad. El tramo fue de los más afectados por las lluvias caídas entre julio y agosto de este año.

Con el desgaste de la capa asfáltica y de cemento, un trayecto que normalmente debería hacerse en el lapso de una hora y 15 minutos en automóvil, actualmente se completa en tres horas.

El lodo, el agua y los sedimentos de la montaña ya nos han dejado varias veces incomunicados. Pero ahora el estado general de la carretera es muy preocupante. Además, es una vía tan sola, sin resguardo policial, que nos sentimos olvidados», denunció Liduzca Pérez, quien vende empanadas en la playa de Chichiriviche.

Las lluvias han contribuido al deterioro de la carretera, lo que influye en la merma de temporadistas hacia las playas de la zona. (Foto cortesía Mirna Montemayor)
Como zona de guerra

El peor trecho de la carretera es el que conecta a los poblados de Picure y Las Salinas, hasta las inmediaciones del club Oricao, el cual se ubica a aproximadamente 35 minutos de Chichiriviche.

Bautizado como «un logro que acabó con décadas de abandono en este eje costero», en 2007 el entonces gobernador de la entidad Antonio Rodríguez San Juan, celebró los trabajos de repavimentado con lozas de cemento. En esa ocasión las obras incluyeron la limpieza de cunetas y riachuelos cercanos a la vía.

Gracias a aquellas labores, surgieron emprendimientos gastronómicos y hostales en Arrecifes, Taguo y Las Salinas. Estas tres poblaciones son las paradas previas a Chichiriviche de La Costa. Ese sector se ha ganado el prestigio turístico internacional, debido a su bahía de aguas cristalinas y profundas.

Las bahías vecinas, Puerto Cruz y Puerto Maya, son similares a las de Cata y Catica, en el municipio Costa de Oro del estado Aragua.

Con esta vía así de terrible, será muy cuesta arriba que podamos atraer temporadistas en diciembre. De hecho, nos cuesta un mundo lograrlo los fines de semana por lo del Covid-19″, sostuvo Yeisa Marcano, encargada de administrar una posada en Puerto Cruz.

La carretera de curvas que comunica a Carayaca (700 metros sobre el nivel del mar) con Puerto Cruz tampoco resulta una alternativa para los que elijan a las playas del oeste del Litoral Central.

«Hay demasiados huecos. La carretera es sola y muy peligrosa», añadió Marcano, quien comparó tal deterioro con el que exhibe por estos días la carretera entre Carayaca y El Junquito.

Abandono 

Para algunos trabajadores playeros, el mantenimiento de la carretera Mamo-Chichiriviche es una asignatura pendiente desde que fue recuperada hace 14 años.

Dejaron todo a la intemperie. Solo limpiaban cuando venían unas lluvias fuertes, pero nunca han hecho un mantenimiento general. Ahora está casi intransitable», afirmó Ernesto José Grillo, empleado de un concesionario de Playa Wenke, situada a pocos minutos de Arrecifes.

A principios de 2017, un tramo de la carretera cedió ante el talud de lodo, rocas y otros sedimentos, arrastrados por las lluvias en una zona próxima a Oricao.

Esto obligó a la gobernación de La Guaira a desplegar maquinarias, camiones de volteo y un contingente de obreros para acondicionar, en pocas semanas, un paso provisional de tierra. El improvisado camino era peligroso, según conductores de carros y camiones de carga.

Aquello fue un aviso para meterle mano a la vía, pero no lo hicieron. Desde entonces, el deterioro ha sido progresivo, a tal punto que podemos volver a quedarnos incomunicados con Catia La Mar″, indicó Grillo.

El hombre de 39 años, que habita en Las Salinas, pide colas diariamente a sus vecinos para trabajar en Playa Wenke.

«Los de esta parte de Vargas, parece que seremos los eternos olvidados», añadió quien se «rebusca» los días de semana como albañil en la vecina localidad de Puerto Carayaca.

Mientras la población atestigua el declive de la vía Mamo-Chichiriviche, en la planificación de obras de 2021, la gobernación y la alcaldía del municipio Vargas no han previsto un solo bolívar para solucionar el problema.

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