Opinión

A quienes tienen un rancho en el cerebro

Por Ignacio Laya

La gente de La Guaira no sabe que el Dr. José Manuel Olivares Marquina llegó a Venezuela a finales del mes de enero y apenas nos enteramos por una foto en las redes sociales con sus dos principales operadores políticos: Nelson López y David Longa.

Ese encuentro de Olivares con sus dos asesores de postin hasta ahora sólo ha servido para que el Concejal suplente David Longa proponga un linchamiento político contra el legislador principal César Alonso por el «delito» de haber ratificado que la política que aúpa proviene de la Directiva Nacional de Un Nuevo Tiempo, partido que preside en el Estado Vargas. Lo más extraño es que eso mismo lo ha ratificado AD, PJ y VP.

En el fondo de este planteamiento de David Longa debe estar el no haber podido materializar aquella fulana propuesta de agradecimiento de Nelson López y David Longa que sostenía que la fraccion de los concejales opositores y de los legisladores debía llevar por nombre «Vamos Pa’ Esa» en honor al líder José Manuel Olivares que en principio acuñó esa frase pegagosa pero que al final se tornó fastidiosa, repetitiva hasta el cansancio y la Jefatura de ese Comando olvidó que una campaña es más que un slogan, es sobretodo contenido.

Es pública mis diferencias con César Alonso pero él no es mi enemigo. Solo le reclamé con firmeza una ligeresa de la Hojita Digital que edita con Santos García Zapata dónde emitió unos conceptos equivocados al cual le salí al paso. Lo que debo rechazar enérgicamente es ese planteamiento infeliz de Longa porque no tiene ningún sentido.

Mi voto por Olivares, y por todos los que iban «coleados» en la lista, me da cierto derecho a opinar y valorar esa triste campaña del 21N : advertí que los operadores estaban distraídos haciéndole cosquillitas en la barriga a Olivares, protesté el estar más pendientes de la oscuridad del chavismo cuando más bien debían destacar las luces del candidato y de la oposición.

Es decir, la propuesta. Inclusive escribí: «Ha Llegado la Hora de Quitarse el Tapaboca de Los Ojos» pero prevaleció la torpeza de esa especie de Institutos Autónomos.

Yo no sé de dónde David Longa extrajo que soy un mandadero del gobierno cuando se queja de mis «ataques a José Manuel Olivares, a Nelson López y a Longa».

Acaso los electores teníamos que aplaudir esos tres meses perdidos de intensa campaña por la nominación del candidato a la alcaldía, era una orden reír la vulgaridad de aquellos repartos de cargos nominales y listas por amiguismos y pasiones sentimentales, acaso teníamos que aceptar no haber tomado en cuenta la trayectoria y lucha de personalidades del Frente Amplio y verdaderos líderes comunales, lo bueno era aplaudir la viveza de aquellos favorecidos sin tener partidos gracias a la Hegemonía de Olivares en esa designación caprichosa e irresponsable?

No amiguito Longa, esa no es una manera decente de hacer política, más bien fue la peor defensa y promoción que le pudieron hacer a Olivares. Lo que si quedó claro de toda esta perdedera de tiempo es que mientras una impresionante multitud salió a las calles a ganar existe la percepción que a un puñado le convenía llegar de segundo.

Es preocupante que el Concejal Suplente David Longa le incomode que hagamos mención a sus tantos errores en esa campaña electoral. En vez de rebatir con argumentos nuestra opinión se va por la puerta equivocada pidiéndome que investigue a los chavistas, incluso a familiares míos que viven en Mansiones en Los Corales.

Tremenda barbaridad: Longa trabajó como empleado de confianza del Gobernador Alfredo Laya quien vive en el Barrio Vargas a mucha honra, pero ahora Longa, que no pertenece a ningún partido político, trabaja exclusivamente para José Manuel Olivares Marquina. Longa como operador estelar debe ser eficiente. Nadie está diciendo que Olivares no tiene futuro pero debe tomar en cuenta sus propios errores.

Claro nada obligado, es si le da la gana. Pero lo que si está obligado a hacer Olivares es decirle a Longa en cuántas dólares vendieron las ruinas de esa casa impactada por la tragedia de diciembre de 1999. Se dice que «La tal mansión» fue de Olivares y que allí operó su primer comando de campaña.

Los Corales es otro barrio más del Litoral Central, la habita gente humilde que legal e ilegalmente ocupa casas y edificios. Lo que no debe ser un rancho es el cerebro de quienes desean dirigir los destinos de un pueblo.

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